Armando BriquetEl enfoque de campaña del Psuv me hace recordar una antigua canción inglesa que decía "persigues al hombre o a la mujer que roba un ganso del terreno comunal, pero dejas libre al canalla que le roba el terreno comunal al ganso".
Y comencemos por aceptar que este país cambió para siempre. Que el peligroso déficit bajo el cual hemos vivido en los últimos veinticinco años ha producido importantes cambios políticos y sociales. Hoy, tenemos ciudadanos conscientes que no quieren regresar al pasado. Hemos aprendido el significado de palabras como participación popular, poder comunal y empoderamiento. Lo lamentable es que estos cambios no hayan sido asimilados por el Gobierno.
El partido oficialista ha dedicado su campaña a publicar fotos de sus candidatos con el Presidente.
Sus actividades se concentran en largos discursos, escasos de propuestas. Hasta hemos leído declaraciones, como la de Diosdado Cabello, que aspira a la reelección como gobernador de Miranda, reconociendo no haber realizado obra alguna que le otorgue méritos para ello sino que todos sus votos serán los transferidos por Chávez.
Hasta ahora, estos candidatos se comportan como si estuvieran en una elección interna de su partido. Su fin es lucir militantes disciplinados que se aprendieron la lección. Hay que vestirse de rojo, tomarse la foto y repetir el libreto. Es igual aspirar al Zulia que a Miranda o Delta Amacuro.
Los problemas no importan, porque basta con lucir leales a las consignas y cercanos al Presidente.
Pero resulta que si algo no está en juego en este momento es la Presidencia de la República. Estas elecciones no se tratan de quién puede ser su mejor amigo, compadre o compañero de foto.
Tampoco es una confrontación entre socialismo o capitalismo.
Se trata de elegir entre el presente que vivimos y el futuro al cual tenemos derecho. Entre quienes quieren dejar las cosas tal cual como están o los que estamos convencidos que sólo con la participación de la gente lograremos hacer los cambios que merecemos.
Así que no matemos la oportunidad de debatir en función de la gente. Creer en el poder comunal es mucho más que aspirar a un cargo regional o municipal; es aprovechar esta elección para fortalecer las soluciones locales a los problemas cotidianos.
Y comencemos por aceptar que este país cambió para siempre. Que el peligroso déficit bajo el cual hemos vivido en los últimos veinticinco años ha producido importantes cambios políticos y sociales. Hoy, tenemos ciudadanos conscientes que no quieren regresar al pasado. Hemos aprendido el significado de palabras como participación popular, poder comunal y empoderamiento. Lo lamentable es que estos cambios no hayan sido asimilados por el Gobierno.
El partido oficialista ha dedicado su campaña a publicar fotos de sus candidatos con el Presidente.
Sus actividades se concentran en largos discursos, escasos de propuestas. Hasta hemos leído declaraciones, como la de Diosdado Cabello, que aspira a la reelección como gobernador de Miranda, reconociendo no haber realizado obra alguna que le otorgue méritos para ello sino que todos sus votos serán los transferidos por Chávez.
Hasta ahora, estos candidatos se comportan como si estuvieran en una elección interna de su partido. Su fin es lucir militantes disciplinados que se aprendieron la lección. Hay que vestirse de rojo, tomarse la foto y repetir el libreto. Es igual aspirar al Zulia que a Miranda o Delta Amacuro.
Los problemas no importan, porque basta con lucir leales a las consignas y cercanos al Presidente.
Pero resulta que si algo no está en juego en este momento es la Presidencia de la República. Estas elecciones no se tratan de quién puede ser su mejor amigo, compadre o compañero de foto.
Tampoco es una confrontación entre socialismo o capitalismo.
Se trata de elegir entre el presente que vivimos y el futuro al cual tenemos derecho. Entre quienes quieren dejar las cosas tal cual como están o los que estamos convencidos que sólo con la participación de la gente lograremos hacer los cambios que merecemos.
Así que no matemos la oportunidad de debatir en función de la gente. Creer en el poder comunal es mucho más que aspirar a un cargo regional o municipal; es aprovechar esta elección para fortalecer las soluciones locales a los problemas cotidianos.

2 comentarios:
Por eso es que me parece todo un acierto la campaña de PJ "Se trata de tí, se trata de Mí" porque eso es lo que se ha olvidado: que el estado está al servicio de los ciudadanos y no lo que han hecho, que es poner a la sociedad a su servicio.
El problema es que mchos candidatos, inclusive de oposición, no quieren darse cuenta de que se trata de solucionarle los problemas a la gente... Nos hace falta madurar y comprender las necesidades de nuestra gente. Confío en que nuestros dirigentes tengan una vocación real de servicio, eso es lo que parece y en es confío.
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