jueves, 4 de diciembre de 2008

Fuera de foco

Armando Briquet

El proceso electoral recién termina; es pronto para tener conclusiones definitivas de esta jornada. Era de esperar la existencia de diferentes lecturas a los mismos resultados. Sin embargo, considero que Cilia Flores, presidenta de la Asamblea Nacional, logró romper el molde.

Con interés leí sus declaraciones, en las cuales ofrece una pronta e inmediata reforma a la Ley del Sufragio y Participación Política.

Por un segundo, antes de entrar en el contenido de la misma, pensé que se trataba de corregir los verdaderos errores del proceso electoral. Logré hasta soñar con que la AN había tomado consciencia de los niveles de participación, de los resultados, y que estaba dispuesta a controlar las distorsiones reales de nuestro sistema electoral.

Imaginé una ley que obligara a depurar el Registro Electoral Permanente, donde ningún ciudadano pueda dudar de él; que genere la confianza necesaria, a toda la población, de que quien aparece en el REP es porque tiene el derecho de estarlo y ejerza su voto en la jurisdicción que le corresponde; que se obligara al saneamiento de nuestro sistema de identificación y cedulación.

Por un instante, pensé que se trataba de poner coto a los abusos presidenciales frente a la utilización de cadenas o el manejo de los recursos públicos en beneficio de determinados candidatos; que lograríamos equilibrar el tratamiento de las diferentes opciones en los medios del Estado.

Creía que era una reforma para restablecer la representación proporcional de las minorías y, por ende, se prohibiría la utilización de morochas o cualquier otro mecanismo que lo violente.

Me imaginé un tarjetón electoral más sencillo, sin tantas complicaciones a la hora de votar. Incluso pude ver al Plan República apoyando a un proceso que es netamente civil sin entrometerse en el mismo.

Pero definitivamente era esperar demasiado... La diputada Flores se refería a otra cosa. Ella quiere reformar la Ley para crear más centros de votación. ¿Sabrá acaso que eso lo puede hacer el CNE sin reforma alguna?; pero su argumento lo dice todo: "A la gente humilde les cuesta para salir a sufragar". ¡Claro que cada día les cuesta más ir a votar por quienes lo venían haciendo! Pero no es por ausencia de lugares, sino por falta de motivos. La desilusión se expresa, inicialmente, con la no participación.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Votar es más sencillo de lo que usted piensa

Armando Briquet

Tenemos que enseñar a votar a nuestros electores: es la máxima que a diario escuchamos en estos días previos a los comicios regionales del próximo 23 de noviembre. Y aunque ciertamente este proceso luce "innovador" por la cantidad de tarjetones, en algunos estados y municipios pareciera que existe un ánimo de espantar a los electores atemorizándolos con la votación.

Votar es muy fácil; tenemos ya varios años bajo un proceso de aprendizaje electoral. Desde 2004, venimos utilizando la misma máquina a la cual nos hemos enfrentado para el referéndum presidencial, la elección regional de 2004, la elección presidencial y la pasada consulta de reforma constitucional. El venezolano ya está acostumbrado a ejercer su derecho al voto, a familiarizarse con su tarjetón electoral y con la papeleta.

Ya ante tanta triquiñuela por parte de quienes deben velar por la garantía de la transparencia de los comicios, el elector, sin mayor escándalo ni exposición, escoge la organización política y a sus candidatos de preferencia. El día de la elección, plasma su voto con la clara convicción de defender la democracia, bien bajo la ideología afecta al Gobierno o bien los que estamos convencidos de que tenemos derecho a vivir mejor.

Este proceso electoral que viviremos el 23 de noviembre no es complicado. Y ciertamente es tiempo de enseñar a votar, de dar a conocer con mayor profundidad en estos días restantes, en cada estado y en cada municipio, las opciones electorales de cada organización política. Es tiempo de enseñar a votar y no de insultar. Es tiempo de convencer y no de ofender. Es tiempo de proponer y no de descalificar.

El procedimiento es sencillo; en lo personal, recomiendo a los votantes familiarizarse con la tarjeta donde aparece el candidato de su preferencia y el número de cargos por elegir. Una vez frente a la máquina, marque los óvalos y valide el proceso al finalizar. Usted ya sabe que en esta oportunidad escogeremos gobernadores, alcalde mayor, alcalde, diputados y concejales. Lleve su chuleta y salga temprano. Tenga paciencia; recuerde que tenemos sólo un día para votar y cuatro años para tener un buen o mal gobierno. El cambio está en nuestras manos y el voto es el instrumento para que sea posible.

Reclama: ¡Primero tú!

Julio Andrés Borges

¿Dónde quedan las verdaderas prioridades de los venezolanos en el Presupuesto 2009?

Hoy queremos insistir en lo que refleja el Presupuesto presentado por el Gobierno para el 2009 y cómo no tiene nada que ver con las prioridades de los venezolanos. Porque de eso se trata un buen gobierno, se trata de atender las esperanzas de un pueblo y alinear sus políticas con las prioridades de los venezolanos, porque primero está Venezuela

En cambio, el Presidente pareciera que tiene como únicas prioridades su obsesión militarista y su afán de controlarlo todo desde Miraflores. Al comparar el Presupuesto presentado por el Gobierno para el 2009 con las proyecciones de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre) de lo que estiman será el gasto total en el 2008, el único renglón que aumenta es la "Defensa Nacional" con un +4%. Mientras, lo previsto para "Turismo y Recreación" de los venezolanos disminuye en -63%; el renglón "Agrícola" asociado a todo el tema de la seguridad alimentaría cae en -32%; "Transporte y Comunicaciones", -29%; la principal angustia de los venezolanos, "Seguridad y Orden Público" disminuye un dramático -25%; la "Administración de Justicia y Ministerio Público" que debería ser prioritaria para acabar con la impunidad recibirá un -22% menos; la "Educación Integral" para nuestros niños decrece en -21%; la "Salud" de los venezolanos contará con un -14% menos; el renglón "Energía" para acabar con la crisis eléctrica que padecemos recibirá un -13% menos; la "Cultura y Comunicación Social", supuesta prioridad de este Gobierno, disminuye -12%; los recursos para la "Educación Superior" de los jóvenes serán rebajados en -11%.

Resulta obvio que las prioridades de los venezolanos no aparecen por ningún lado en este Presupuesto y sólo queda el afán de comprar juguetes militares para los desfiles del Presidente. ¿Cómo se explica que el presupuesto asignado a Defensa sea 40% superior a todo lo previsto en el Fondo de Inversión para la Descentralización (FIDES)?, o 50% mayor que lo asignado a la Justicia. ¿Cómo se entiende el show permanente en cadena nacional con lo de la seguridad alimentaría si en Defensa se gastará un 60% más que en el área Agrícola?
Resulta insólito que el renglón militarista sea más del doble de lo asignado a Vivienda, más de tres veces los asignados a Energía, y cinco veces superior a lo asignado a Seguridad, o a la Cultura o a la Ciencia y Tecnología. ¿Dónde quedan las verdaderas prioridades de los venezolanos?

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Elecciones 23N

A través de este link: http://www.cne.gob.ve/divulgacion_regionales_2008/, pueden acceder a toda la información sobre el proceso de votación del 23 de noviembre: número de votos, candidatos y boletas.


O si lo prefieren, pueden entrar directamente a la página del cne y pulsar el siguiente botón. Si lo pulsa desde esta página también lo llevará directamente a ella.

martes, 4 de noviembre de 2008

Poder Descomunal

Armando Briquet

El enfoque de campaña del Psuv me hace recordar una antigua canción inglesa que decía "persigues al hombre o a la mujer que roba un ganso del terreno comunal, pero dejas libre al canalla que le roba el terreno comunal al ganso".

Y comencemos por aceptar que este país cambió para siempre. Que el peligroso déficit bajo el cual hemos vivido en los últimos veinticinco años ha producido importantes cambios políticos y sociales. Hoy, tenemos ciudadanos conscientes que no quieren regresar al pasado. Hemos aprendido el significado de palabras como participación popular, poder comunal y empoderamiento. Lo lamentable es que estos cambios no hayan sido asimilados por el Gobierno.

El partido oficialista ha dedicado su campaña a publicar fotos de sus candidatos con el Presidente.

Sus actividades se concentran en largos discursos, escasos de propuestas. Hasta hemos leído declaraciones, como la de Diosdado Cabello, que aspira a la reelección como gobernador de Miranda, reconociendo no haber realizado obra alguna que le otorgue méritos para ello sino que todos sus votos serán los transferidos por Chávez.

Hasta ahora, estos candidatos se comportan como si estuvieran en una elección interna de su partido. Su fin es lucir militantes disciplinados que se aprendieron la lección. Hay que vestirse de rojo, tomarse la foto y repetir el libreto. Es igual aspirar al Zulia que a Miranda o Delta Amacuro.

Los problemas no importan, porque basta con lucir leales a las consignas y cercanos al Presidente.

Pero resulta que si algo no está en juego en este momento es la Presidencia de la República. Estas elecciones no se tratan de quién puede ser su mejor amigo, compadre o compañero de foto.

Tampoco es una confrontación entre socialismo o capitalismo.

Se trata de elegir entre el presente que vivimos y el futuro al cual tenemos derecho. Entre quienes quieren dejar las cosas tal cual como están o los que estamos convencidos que sólo con la participación de la gente lograremos hacer los cambios que merecemos.

Así que no matemos la oportunidad de debatir en función de la gente. Creer en el poder comunal es mucho más que aspirar a un cargo regional o municipal; es aprovechar esta elección para fortalecer las soluciones locales a los problemas cotidianos.